Alaska en tren 4

Después de viajar por Alaska en barco y en helicóptero hoy le toca el turno al tren. Hay varias posibilidades para disfrutar de este legendario medio de transporte, hoy os contaré una ruta clásica, la White Pass and Yukon Route.

Este trazado de vía estrecha comenzó a construirse en 1.898 cuando la fiebre del oro llego a estos territorios atrayendo a miles de personas ilusionadas con encontrar el ansiado mineral. Uno de los que sintió aquella llamada fue el gran escritor norteamericano Jack London.

Hoy en día se puede repetir este histórico recorrido de 108 kilómetros entre las localidades de Skagway y Carcross para luego continuar por carretera hasta Whitehorse. De esta forma se sigue el mismo itinerario que realizaron los antiguos mineros. Los vagones del tren son de madera y recrean los que se usaron entonces.

Abandonamos expectantes la pequeña estación de Skagway tras escuchar el chiflido del silbato del revisor. El lento traqueteo del tren permite disfrutar de espectaculares paisajes pero enseguida me levante de mi asiento, no me conformaba con ir mirando por la ventanilla. Me sitúe en la plataforma que unía dos vagones, allí, al aire libre, me sentía más cómodo. El viento fresco y la ligera llovizna me daban en la cara, no importaba, esas sensaciones gozosas son las que había venido buscando a Alaska.

El tren atraviesa altas montañas y densos bosques repletos de árboles centenarios. En un par de ocasiones se mete en oscuros túneles y también  cruza lentamente ligeros puentes sujetos con grandes pilotes de madera. A lo lejos la vista se recrea con bellos  glaciares, vertiginosas caídas de agua blanca y el turbulento y serpenteante rio que nos acompaña durante todo el recorrido. EL viaje fue un grandioso espectáculo y yo estaba feliz,  cada día transcurrido en Alaska y Yukon fue ver cumplido un sueño.

Días más tarde viaje durante unas horas en un tren panorámico para  llegar al Parque Nacional Denali y finalmente en el Transcanadiense, ese  que atraviesa Canadá de este a oeste, pero esto ya os lo contaré en otra ocasión.

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