Mapa de Bangla Desh

Mapa de Bangla Desh

Cuando aterrice en el aeropuerto de Dacca, la capital de Bangla Desh, me llamó la atención dos póster que estaban colgados sobre las desconchadas y sucias paredes. Uno de ellos decía a modo de bienvenida: “Ven antes que lleguen los turistas”, obviamente era un pretencioso reclamo dirigido a los mochileros, esos que presumen de ser punta de lanza en algunos destinos y que por ningún motivo quieren que les confundan ni comparen con los turistas, el otro, decía: “Descubre Bangla Desh, el único país del mundo que cambia cada año su geografía “, al principio no lo entendí, pero enseguida me explicaron que debido a las inundaciones provocadas cada año por las fuertes lluvias monzónicas el paisaje de este país llano y sin apenas desnivel cambia regularmente.
En Bangla Desh hay más de 24.000 kilómetros de ríos y muchos menos de carreteras, más del 90 % de su territorio esta tan solo situado a 10 metros sobre el nivel del mar y por tanto no es extraña esta particularidad. Muchas personas viven toda su vida en rústicas embarcaciones y apenas pisan tierra.

Bangla Desh no es uno de mis lugares favoritos, de hecho me resultó excesivamente agobiante ya que en un territorio tan extenso como Andalucía ya en aquellos años tenía una población de 115 millones de habitantes, pero si hice un trayecto fluvial en el Rocket (cohete )   que disfrute mucho. Esta embarcación de tan pomposo nombre unía las ciudades de Kulna con Dacca via Barisal. El Rocket es un barco de palas- ruedas, esos que tenemos tan asociados al mítico Misisipi y desde luego es toda una leyenda y navegar en él, una apasionante experiencia. Antes de embarcar deambule sin rumbo fijo por el puerto viendo como los barcos eran cargados o descargados sin ayuda de ninguna grua, de la tarea se encargaban decenas de escuálidos y sudorosos hombres que cargaban sobre sus hombros los sacos de material, era un incesante y bullicioso ir y venir.

Finalmente partimos y como ya escribiera cuando recorrió Bengala,Ibn Battuta, el famoso viajero árabe del siglo XIV: “Hay innumerables barcos en los ríos, cada uno lleva un tambor y cuando se avistaba uno de ellos tocaba un tambor y saludaba a los demás”, los tambores han sido sustituidos por bocinas y sirenas pero lo demás sigue igual.  Numerosas embarcaciones navegan de un lado para otro, todas son diferentes, algunas se mueven a motor, la mayoría en cambio lo hacen a vela, algunas pescan, otras van llenas de gente, o cargadas de sacos, unas nos saludan a nuestro paso e incluso se acercan a vendernos cosas. Por la tarde desde la cubierta principal del barco asistimos a una espectacular puesta de sol. La tranquilidad de la navegación nos envuelve y adormila, la noche aunque calurosa fue muy placentera.

La llegada a Dacca con su caótico e implacable tráfico de gente andando,bicicletas,motos, ricksaw, coches y autobuses fue como recibir un gran puñetazo que te deja aturdido. Apenas hacia unos minutos que habíamos abandonado el barco y ya nos parecía una eternidad. Lejos quedaba la molicie de navegar tranquilamente por este inmenso territorio bengalí que a menudo se convierte en un gran charco.

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