Estudié Ingeniería Aeronáutica. En la asignatura de Técnica Aeroespacial me tocó hacer un trabajo sobre un avión civil o militar, consistía en estudiar a fondo el aparato y explicar a mis compañeros, y obviamente al profesor, las características y particularidades del mismo. Tuve libertad para escoger y yo sin dudarlo elegí el MIG 25, siempre me atrajo este prodigioso avión ruso capaz de volar a gran velocidad, Mach 3,2 (3.600 km por hora).

El Mig 25 fue uno de los secretos mejor guardados del ejército soviético hasta que en 1.976 el teniente Viktor Belenko desertó a bordo de su nave, despegó de su base en Siberia y aterrizó en un aeropuerto cercano en tierras japonesas. Los americanos pudieron destripar la nave y averiguar todas sus características. Fin del secreto.

Hace un par de años viajando por Kirguistán, en el corazón de Asia Central, nos detuvimos muy cerca del Lago Issyk- Kul, subimos a una loma para ver unas preciosas vistas del lago al atardecer, allí a nuestro lado había un monumento con un caza soviético, desde luego no era un MIG 25 pero me hizo mucha ilusión. La Ruta de la Seda siempre sorprende al viajero.

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