Un tramo de más de 500 kilómetros de largo de la costa de Namibia, que por sus particularidades era temida en la antigüedad, hoy en día se ha convertido en uno de los lugares más apreciados por los viajeros que se desplazan para conocer ese país situado en el sur del continente africano.

Bautizada por los navegantes portugueses que hacían la Ruta de las especias desde India hasta Europa con el tétrico nombre de Costa de los Esqueletos es un lugar cargado de tristes leyendas. Su nombre se debe a la gran cantidad de esqueletos de cetáceos varados en su costa y también de algunos barcos que han quedado apresados en esa larguísima playa.

El desierto llega hasta la mismísima orilla de la playa, apenas cae lluvia, el intenso oleaje que se produce en esa zona permitía en la época de navegación a vela o remo desembarcar atravesando la marea, pero era imposible volver al mar, la única salida de los pobres que tenían la mala suerte de encallar en aquellas frías aguas era abandonar la nave y atravesar cientos de kilómetros de un desolado desierto.

Actualmente el lugar ha sido declarado como Reserva Natural Protegida por el gobierno de Namibia y muchos son los que se desplazan en potentes vehículos 4X4 para visitar esos paisajes únicos.

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