Nuestro guía explicandonos cosas con una boñiga de elefante en la mano.

Resulta que en mi viaje por Namibia en una de las excursiones que hicimos  para ver los famosos elefantes del desierto, endémicos de este país,  el guía que nos acompañaba nos enseñó algunas cosas sobre las cacas de los animales. Para un experto, tan solo con observar  y seguir  estos rastros se puede saber muchas cosas. Por supuesto a que animal pertenece, pero también la edad del mismo, si es macho o hembra, el tiempo trascurrido desde que paso por allí, si se encuentra sano o por el contrario padece alguna enfermedad, en fin que es casi como haber dejado caer un carnet de identidad.  Nunca pensé que una mierda pudiera dar tanta información. Y aunque no pienso convertirme en un especialista, ni por supuesto llevarme trabajo a casa para estudiar descubrí en una tienda un curioso libro sobre este tema y lo compré.

Por cierto, al día siguiente observamos a escasos metros de nuestros vehículos un tremendo y majestuoso rinoceronte, caminaba plácidamente, y sin saberlo me dedico una escena que hoy me ayuda para ilustrar este pequeño artículo.

Deja un comentario