Animales que no se dejan ver

Además de los animales que viven en las profundidades abisales y que muchos de ellos están todavía por descubrir, en nuestras inmersiones también hay muchos animales que no vemos aunque estén bajo nuestras mismas narices. En el mundo submarino reina la ley de la selva: comer o ser comido, fruto de esta lucha por la vida, los más débiles, pequeños o torpes tienen que intentar salvarse intentando ocultarse de sus depredadores.

Algunos utilizan la técnica de la transparencia: su cuerpo se vuelve total o parcialmente transparente para pasar desapercibidos a sus enemigos, el mejor ejemplo de estos son las medusas, desafortunadamente muy conocidas en nuestras costas de Levante. La reflexión es otra táctica de despiste principalmente usada por peces que viven entre los cien primeros metros, usando la reflexión de la luz del sol en sus escamas plateadas se vuelven destellos inapreciables, las sardinas y los arenques usan esta plateada estrategia.

La contra-iluminación es otra forma muy astuta para pasar desapercibidos, como la luz va de arriba hacia abajo, los grandes depredadores suelen atacar desde abajo a las sombras silueteadas por el sol, algunos animales como algunos calamares que generan una luz en su parte ventral que se los hacen muy similares a la claridad de la superficie. Similar a esta técnica, hay muchas especies que son oscuros por arriba y claros por abajo (delfines y muchos tiburones) lo que dificulta ser localizados desde la superficie ya que su tonalidad se funde con el azul infinito, y por abajo, ya que su parte clara tiende a fundirse con la claridad generada por el sol.

Y ahora llegamos a la que más nos afecta a los buceadores: El mimetismo

Los caballitos de mar pigmeos y los cangrejos naranjas son los mejores ejemplos con su tamaña y color pasan totalmente desapercibidos entre los pólipos de algunos corales y las ramas de las gorgonias. También hay una gran cantidad de peces que se camuflan entre los corales blandos y varios tipos de algas. Por último, destacar en este apartado a los grandes artistas del mimetismo: los peces piedra y los peces sapo (y otros como los lenguados).

Los más artistas se auto-decoran, como muchos cangrejos y muchos erizos, que utilizan los materiales a su alrededor (pedazos de conchas o de moluscos, algas, etc, etc) para cambiar su forma externa y pasar más desapercibidos. La coloración adaptativa o camuflaje activo consiste en cambiar de color según sea el color de su entorno inmediato, los pulpos, sepias y calamares utilizan esta forma de camuflaje.

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