¿Cruceros marítimos o fluviales?: sus principales diferencias

¿Cruceros marítimos o fluviales?: sus principales diferencias
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Embarcarse en vacaciones es una opción al alza. Y aunque predominan los mega cruceros marítimos, la opción del crucero fluvial gana fieles adeptos año tras año. Te contamos cuáles son las diferencias entre ambos tipos de viaje:

El tipo de embarcación es la primera y gran diferencia. Los cruceros marítimos pueden ser barcos de tamaño mediano o grande, pero actualmente, la mayoría son verdaderas ciudades flotantes que alojan alrededor de 3.000 pasajeros a bordo.

Las instalaciones tienden a ser lujosas, con todo tipo de servicios de primer nivel. La calidad, imagen y edad del barco es fundamental.

Las dimensiones de los cruceros fluviales, sin embargo, dependen de la profundidad y navegabilidad del río, por lo que son barcos medianos o pequeños, de entre 70 y 300 pasajeros, lo que otorga al viaje un ambiente más familiar y personal.  La calidad de la embarcación –aún siendo buena- no es el gran atractivo del viaje y queda relegada a un segundo plano por detrás de los destinos que se visitan.

Y es que otra de las grandes diferencias entre cruceros marítimos y fluviales es que en estos últimos los barcos se adentran en la propia ciudad siguiendo el curso del río y los viajeros pueden disfrutar de la belleza de la ruta desde la propia embarcación. Los mega-cruceros sin embargo, deben permanecer en el puerto, que en ocasiones, se encuentra algo alejado del núcleo urbano.

Cuando los viajeros han visitado la ciudad, vuelven al crucero marítimo que tiende a navegar por la noche hasta un nuevo destino. En el caso de los fluviales, sin embargo, el barco suele permanecer quieto por la noche y temprano por la mañana se comienza la navegación para que los pasajeros puedan disfrutar de las vistas. Las paracas en el recorrido suelen estar próximas entre sí , lo que permite tener tiempo para realizar las visitas oportunas en el mismo día. Algo que no puede suceder en recorridos marítimos donde las distancias entre escalas son mayores. Un recorrido clásico en este tipo de cruceros es por ejemplo el Mar Mediterráneo o el Mar Caribe con paradas en La Habana (Cuba), Montego Bay (Jamaica), Islas Cayman y Cozumel (México), por ejemplo.

Algunos de los cruceros fluviales más demandados son por Alemania (Rhin y Mosela), Bélgica y Holanda, o Rusia.

 

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