La Selva Negra: mejores paradas

La Selva Negra: mejores paradas
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La Selva Negra es una de las zonas más sorprendentes de Alemania. Encontramos allí 160 kilómetros de verdes montañas y preciosos paisajes. Comprende desde el estado de Baden-Wurtemberg, al suroeste de Alemania; y cuenta con bosques, cascadas, ríos y pueblecitos más propios de cuento que lo que muchos viajeros esperan encontrar en territorio germano. Estamos seguros de que si piensas en pueblos medievales, lo que se te vendrá a la cabeza será algo muy similar a lo que puedes encontrar en la Selva Negra. Por todo ello, hoy hacemos un recorrido por los lugares que no te puedes perder por nada del mundo si llegas a este rincón de Europa. ¿Tú también te mueres por conocer la Selva Negra? Entonces sigue leyendo, tenemos todo preparado para que tu viaje sea inolvidable. 

Lo primero que debes tener en cuenta es el clima. En el centro de Europa el tiempo es bastante más templado y húmedo, con lluvias regulares durante todo el año. La mejor época para conocer la Selva Negra y que la climatología no opaque la visita es el verano. Nos encontraremos con temperaturas de unos 20ºC de media, aunque las noches serán más frías. Si ya hemos tenido en cuenta este factor… ¡Nos vamos! 

 

Baden-Baden

La primera parada será Baden-Baden, la ciudad más importante de la Selva Negra. A pesar de que esta localidad alemana se retoma a la época romana, fue en el siglo XIX cuando empezó a adquirir mucha más importancia, debido al interés de las clases altas europeas por sus balnearios y termas. En la actualidad, es una parada obligatoria para quienes se acerquen a la zona, donde podrán disfrutar de los restos que recuerdan el alto standing que antaño se respiraba en la ciudad. Entre otros atractivos, se encuentran el hipódromo, el teatro, varios palacetes y, como en toda ciudad hecha para el lujo, el casino, con una decoración barroca más propia de los palacios franceses. Destaca, además de todo lo anterior, el precioso casco antiguo de la ciudad. 

Gengenbach

Es para muchos visitantes a la Selva Negra el pueblo más bonito de los que vamos a conocer. No nos extraña en absoluto, ya que encontramos aquí un conjunto de callejuelas pintorescas, acompañadas por casitas de leyenda. Tanto es así, que los directores de la película ‘Charlie y la Fábrica de Chocolate’ eligieron Gengenbach como escenario de algunas de las escenas del largometraje. Como se intuye con esta anécdota, es un lugar tremendamente fotografiable. Nuestra recomendación es hacer un alto en el camino de un par de horas, por lo menos, para disfrutar de sus calles empedradas y su arquitectura; entre las que se encuentran las dos más populares: Höllengasse y Engelgasse. 

Friburgo

En nuestra siguiente parada, llegamos a la ciudad más conocida de la Selva Negra, tras Baden-Baden. Su nombre completo es Friburgo de Brisgovia y, en los últimos tiempos, ha conseguido el reconocimiento de ciudad más ecológica de Alemania. Es el lugar perfecto en el que se equilibra la cultura y la naturaleza. Sus preciosas calles os llevarán hasta la catedral, un precioso edificio, que resguarda el mercado. Un escenario de postal que termina de enamorarnos con sus famosos Bächle, unos pequeños canales de agua que atraviesan la ciudad y le dan el toque romántico perfecto. 

Triberg

En la parada anterior, nos encontrábamos en el punto más al sur de nuestro recorrido por la Selva Negra; pero con el trayecto hacia Triberg volvemos hacia el norte del país. Antes de la llegada, ya podemos deleitarnos con preciosos y frondosos bosques, muy típicos de la zona en la que nos encontramos. Sin duda, el atractivo más impresionante de Triberg son sus cascadas de unos 160 metros. Preciosas. Además, nos encontramos con uno de los símbolos de la Selva Negra: los relojes de cuco, que encuentran su mejor aliado en este pequeño pueblo. Es aquí donde se encuentran los dos relojes de cuco más grandes del mundo, además de varias fábricas dedicadas a estos artilugios y el Museo Regional de la Selva Negra. 

Schiltach

Es uno de los pueblitos más pequeños de la zona, con poco más de 4000 habitantes, pero su encanto no desmerece para nada al del resto. Schiltach es uno de esos lugares por los que merece la pena pasear sin mapa, perderse por sus estrechas calles y disfrutar de su ambiente de cuento. 

Freudenstadt

Freudenstadt es la capital de distrito que lleva el mismo nombre, situado en la parte más al nordeste de la Selva Negra. Tiene el mercado más grande de toda Alemania, un gran reclamo para turistas del país y de otros lugares. Su gastronomía también es muy famosa por lo que, unido al gran número de hoteles que encontramos en la ciudad, se considera uno de los mejores lugares de vacaciones de Alemania. En contra de lo que pueda parecer tras esta última afirmación, se trata de un lugar que rebosa paz y al que huir para escapar del ruido de las grandes urbes. Por si todo lo anterior fuera poco, Freudenstadt es otra de las ciudades balneario de la Selva Negra, así que es fácil salir como nuevo de esta parte de la visita. 

Calw

Llegamos a la última parada. Calw es el pequeño pueblo que vió nacer al escritor y ganador de un premio Nobel de Literatura, Herman Hesse. Además del museo dedicado al literato, Calw es conocido por su industria textil y su comercio de madera y sal. Entre todo ello, podremos disfrutar del Ayuntamiento, el mercado, la iglesia… Pero sí por algo se caracteriza el pueblo es por su puente de piedra y la Capilla de San Nicolás. 

 

Hemos hecho un recorrido por nuestros pueblos y ciudades favoritos de la Selva Negra, pero si tenéis ganas de aventuraros más en este viaje, podéis visitar también otros como Staufen im Breisgau, Haslach im Kinzigtal o Altensteig, o Donaueschingen, el lugar donde se juntan los dos ríos que dan origen al Danubio. 

 

 

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